lunes, 12 de mayo de 2014

CAMARIÑAS (COSTA DA MORTE )

Camariñas es un municipio coruñés de la Costa da Morte, situado en una pequeña península y que cuenta con unos 6200 habitantes.
Aprovechando que el 9 de marzo se celebraba la 3ª edición de su Carrera Popular, decidí disfrutar de dos de mis pasiones, correr y viajar, y allí me fui.
El pueblo tiene un paseo marítimo junto al puerto con buena zona de aparcamiento y con algunos establecimientos de hostelería, aunque en cuanto se acabó la carrera no se puede decir que hubiese un ambiente loco.


El día era bueno, aunque soplaba un viento de justicia, lo que debe ser normal por aquí, no en vano hay un parque eólico al lado del pueblo. Además la manera en que estaban amarrados los árboles del paseo marítimo da que pensar.

Paseo marítimo de Camariñas

En realidad por lo que es conocido Camariñas en el mundo entero, además de por su pulpo y exquisito pescado, es por el encaje de bolillos. A cualquier hora y en cualquier lugar se puede ver a las camariñesas ejerciendo este laborioso arte, aunque sería por ser domingo que yo sólo pude ver esto junto al paseo marítimo.


Cuenta una leyenda que un barco italiano naufragó delante de sus costas y que en él viajaba una dama que como agradecimiento a los habitantes del pueblo por darles comida y alojamiento, enseñó a las mujeres el arte de palillar. Aunque parece que en realidad este arte llegó a través de los hombres que fueron a luchar a Flandes en el siglo XVI y que volvieron con vestidos y otras prendas hechas de encaje, y casados con mujeres que dominaban este arte.
En la actualidad en el pueblo existe un museo del encaje que se puede visitar pagando una entrada de 2 € de manera individual o de 1 € si se visita en grupo. Cierra en el mes de septiembre, y en invierno también está cerrado los lunes, martes y miércoles. Para confirmar los horarios se puede llamar al teléfono 981 73 63 40.
Desde 1991, en Semana Santa se celebra la Muestra del Encaje de Camariñas.
En el siglo XVIII se construyó el Castillo del Soberano en la Punta do Castelo para defender la ría de los ataques por mar, pero hoy sólo quedan los restos, ya que en la década de los 40 se demolió casi totalmente para ampliar el muelle y el rompeolas utilizando su piedra.
El pueblo celebra las fiestas en honor a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros a mediados de julio.

Este municipio guarda un auténtico tesoro natural, sus costas. Varias rutas las recorren mostrándonos su belleza salvaje. En el Cabo Vilán, a muy pocos minutos del pueblo, está el Faro del mismo nombre. Es el primer faro que funcionó en España con luz eléctrica. Se eleva 24 metros sobre un peñasco, y está a 104 metros sobre el nivel del mar. Su luz alcanza 30 millas (55,5 Km.). Fue encendido en 1854, y en 1896 se reubica en la zona actual para mejorar la señalización (los restos del antiguo se ven al lado del que hay hoy).

Faro Vilán, Camariñas

En un edificio a los pies del faro hay un centro de interpretación sobre los faros, señales marítimas y los naufragios en la Costa da Morte. Hay cuadros que nos muestran la situación de todos los naufragios que hubo por la zona, con los nombres de los barcos, la fecha y las víctimas que hubo. Su visita es gratis y está abierto todos los días de 11 a 14 y de 15:30 a 19 horas. Cuenta con una cafetería.

Faro y Museo Cabo Vilán. Camariñas

Las vistas desde el faro son preciosas, y en días de tormenta tiene que ser espectacular.


Vistas desde el Faro del Cabo Vilán. Camariñas
Muxia visto desde la carretera que va de Camariñas al Cabo Vilán.

Desde el Faro fui por un camino de tierra muy bacheado recorriendo la costa hasta el Cementerio de los Ingleses, lugar donde están enterrados 172 cadetes de la Marina Británica que perdieron la vida en el naufragio de "The Serpent" en la noche del 10 de febrero de 1890 (sólo se salvaron 3 de sus tripulantes).
A lo largo de este camino se va pasando al lado de pequeñas playas salvajes, las Playas de Reira (Area Longa, Reira, Balea y Pedrosa).

Playas de Reira en Camariñas

La pista de tierra hasta el Cementerio tiene poco más de 6 Km. Lo recorrí hasta un aparcamiento frente a las playas más a menos a medio camino y continué andando, porque la verdad es que su estado estaba bastante mal y cada bache era una tortura para el coche. Casi hasta el aparcamiento llega una pista asfaltada que está bien y que viene desde la carretera entre Camariñas y Vimianzo, que es mucho más recomendable.
Haciendo la ruta a pie me di cuenta de las razones por las que hay tantos naufragios por aquí. La costa está plagada de rocas, el oleaje y el viento es muy intenso, y en invierno con la niebla esto tiene que ser un auténtico infierno para navegar. Y por si me quedaba alguna duda, en medio de la ruta me encuentro esto

Naufragio de la gabarra Prima en Camariñas

Son los restos del último naufragio en la Costa da Morte. Es la gabarra Prima, que siendo arrastrada desde Ucrania a Letonia naufragó el 14 de enero de 2014 tras romperse el cable que la unía al remolcador.
Según las mediciones de la Red de boyas de Aguas Profundas de Puertos del Estado, en enero de 2014 se registró una ola de 27,81 metros de altura, casi nada. Es el record de altura en el territorio español.

El Cementerio de los Ingleses está a la izquierda de la Playa de Trece, rodeado de un bonito paisaje.

Cementerio de los Ingleses en Camariñas

Vistas de la Playa de Trece desde el Cementerio de los Ingleses
Después de esto ya empezaba a anochecer y tuve que regresar a casa, quedándome con las ganas de ver otros lugares del municipio como la Playa de Ariño y su área de recreo, o Camelle, donde está el Museo del Alemán, un museo al aire libre hecho por Manfred Gnädinger, un ermitaño alemán que vivió en la zona hasta que, según dicen, la tristeza lo mató al ver toda su obra y la costa que tanto amaba teñidas de negro por el maldito Prestige.

DONDE COMER


Yo comí en la Parrillada Rojo, en Xaviña, en la salida de Camariñas. Un menú con chipirones, merluza a la vinagreta , flan , café y una botella de 1,5 l. por 11,5 € (durante la semana cuesta 8,5 €).
Ya en Camariñas, es famoso por su parrillada de mariscos el Restaurante Arnela.

Por cierto, la carrera muy bien. Muy buen ambiente y el recorrido de lujo. Correr disfrutando de las vistas del Cabo Vilán es algo que hay que probar. Eso sí, el circuito es duro, se empieza subiendo 3 Km, luego se baja por un camino de tierra hasta la zona del faro, se vuelve a subir cerca de 1 Km, para bajar hasta el pueblo y acabar recorriendo el paseo del puerto. Todo esto con fuertes rachas de viento. Al final puesto 33, con ganas de volver otro año,  y para casa.

jueves, 6 de marzo de 2014

Karlštejn

Karlstejn es un pequeño pueblo de menos de mil habitantes que está a unos 30 Km al suroeste de Praga, y que es famoso sobre todo por su fortaleza.
Nosotros llegamos allí en tren desde Praga, concretamente desde la estación Smichov. El viaje tuvo un poco de aventura, porque esa estación tiene poco que ver con respecto al centro de Praga. Con una apariencia un poco rara, está un poco dejada, y todos los carteles están en checo, lo cual teniendo en cuenta que el conocimiento de inglés a medida que nos vamos alejando de la zona turística de Praga disminuye de forma considerable, pues le da un toque de emoción a la cosa.
Al final conseguimos los billetes para Karsltejn (ida y vuelta para dos persona por 138 coronas checas, menos de 5,5 €). Era un tren bastante moderno llamado Elephant, que hacía el trayecto Praga-Beroun. Y hay que decir que la puntualidad, tanto a la ida como a la vuelta fue admirable. Sale cada 30 minutos y tarda en llegar unos 40.
Nada más dejar la pequeña estación de Karsltejn fuimos a un bar que tiene una bonita terraza de madera. El camarero sabía inglés y era muy amable. Allí nos llamó la atención ver a tres mujeres de unos 70 años, reunidas como hacen en España para charlar tomando algo, sólo que aquí lo que se estaban bebiendo cada una era una enorme jarra de cerveza. Como veis el consumo de cerveza en este país es mayoritario.
Salimos del bar en dirección al pueblo, cruzamos el puente sobre el río Berounka, giramos a la derecha y nos metimos en la calle que lleva al castillo .


Vista del pueblo de Karlstejn desde el castillo

Si llegas en coche, tienes que tener en cuenta que el pueblo es peatonal y tendrás que dejarlo en el parking público que hay al lado del río y del campo de fútbol.
En pleno verano tiene que estar hasta arriba de turistas, pero nosotros fuimos a finales de septiembre de 2012, y se estaba la mar de relajado. La verdad es que después del mogollón de turistas de Praga, fue un descanso que se agradeció.
Al ir cruzando el pueblo, de repente aparece la impresionante imagen del castillo sobre una colina en medio de un frondoso bosque. La estampa es preciosa.

Castillo de Karlstejn visto desde el pueblo

Desde la estación de tren se llega hasta el castillo dando un bonito paseo de unos 20 minutos, aunque en verano también se puede hacer en carruajes de caballos.
Empezó a construirse por orden de Carlos IV en 1348 como residencia de verano y para guardar sus joyas y tesoros. Según dicen al principio la entrada de mujeres al castillo estaba prohibida, pero yo sospecho que era una estrategia del rey para escaquearse de su mujer y andar a sus anchas, je, je.
Los muros y las torres del castillo son impresionantes, destacando sobre todo la Torre Grande.




La entrada al patio es gratuita, y allí se pueden comprar souvenirs y refrescos (por cierto, no aceptan euros). Para visitar el interior del castillo hay tres modalidades distintas de entrada:
Tour 1, se visitan las salas privadas de Carlos IV, no necesita reserva previa salvo que se vaya en grupos superiores a 10 personas. Dura unos 50-60 minutos, Fue la que hicimos nosotros con guía en inglés, y nos costó 270 coronas a cada uno (unos 10,5 €). También había con guía en checo y era algo más barato.
Tour 2, aquí ya se visita la Capilla de la Santa Cruz. Dura de 100 a 110 minutos, las visitas están limitadas a 16 personas por hora y necesita reserva previa.
Tour 3, se visita la Gran Torre sin la Capilla de la Santa Cruz. No se necesita reserva y se admiten 20 personas por grupo.


Patio del Castillo de Karlstejn

Dejo la página oficial del castillo para consultar horarios, precios y para reservar.
La verdad es que la visita al interior del castillo que hicimos nos defraudó, no os puedo enseñar nada porque dentro no se pueden hacer fotos ni vídeos. No sé como será el tour 2, pero lo que vimos estaba casi vacío. Eso sí, el castillo en sí es una maravilla.




Dejamos el castillo y volvimos al pueblo. Muy cerca de la salida hay un museo de cera, pero no entramos a verlo.
Después comimos en una terraza de uno de los muchos restaurantes que hay en la localidad a la vez que nos peleábamos con una avispa muy pesada, y yo diría que acabó ganando ella, porque comió lo que quiso de nuestros platos.
Seguimos bajando por la calle que divide al pueblo en dos, viendo sus casitas que son en su mayoría restaurantes y tiendas de souvenirs. Nos llamó mucho la atención una que estaba repleta de objetos militares de la época de la ocupación rusa (gorros, cascos de todos tipos, escudos,...), si os va el tema ahí tenéis de todo, y lo lleva un hombre que habla muchísimo (chapurreando inglés, español, italiano y por supuesto checo) y una chica muy simpática.




A media tarde volvimos a tomar algo en el bar que está cerca de la estación, ya sin turistas. Toda la gente era ya del pueblo y  nos daba la impresión de estar en la República checa de verdad, parecía más la versión real que lo que se puede ver en Praga.
En la estación el tren apareció exactamente a la hora fijada y nos volvimos a Praga dejando atrás esta corta pero interesante excursión.

domingo, 19 de enero de 2014

PLAYA DE LAS CATEDRALES

Las Rías Altas gallegas están llenas de bonitas playas, pero por encima de todas destaca la de Augas Santas en la parroquia de A Devesa perteneciente al municipio de Ribadeo en Lugo, y más conocida como Playa de las Catedrales. Tanto es así que en los premios Traveller´s Choice Playas 2013, basados en las opiniones de viajeros de todo el mundo, aparece en el primer puesto en el ranking español, en el segundo en el europeo, y nada más y nada menos que en el sexto de todo el mundo.

Está situada entre Ribadeo y Foz, y a ella se llega cómodamente usando la Autovía del Cantábrico A-8 (tiene la salida perfectamente señalizada) o por la N-634. Lo primero que nos encontramos allí es un aparcamiento para autobuses y otro para coches y caravanas, los dos asfaltados. Para aumentar las plazas en verano habilitan un campo cercano para poder aparcar, pero aún así, los visitantes son tantos que encontrar sitio puede ser difícil en algunos momentos.

Al bajarnos del coche, vemos un área recreativa, eso sí, sin ninguna sombra, y el Restaurante Las Catedrales con su terraza. Y por supuesto los acantilados desde donde se ven unas vistas maravillosas.


Esta playa cuenta con la bandera azul, y tiene unos 1400 metros de longitud, con una arena blanca y fina, un agua limpísima y un oleaje moderado o fuerte. Para verla hay que mirar las tablas de mareas y aprovechar el momento en que hay marea baja (mejor aún en los días con mareas vivas), ya que cuando la marea está alta la playa queda cubierta. Se puede ver la diferencia en las siguientes fotografías.

Acceso a la Playa de las Catedrales con marea baja

Acceso a la Playa de las Catedrales con la marea alta

Con la marea baja se puede ver un amplio arenal entre el mar y los acantilados que, debido a la erosión producida por el viento y el mar a lo largo del tiempo, tienen unas formas de lo más caprichosas: arcos de más de 30 metros que nos recuerdan a los contrafuertes de las catedrales (de ahí el nombre que se le da a la playa), grutas y pasillos de arena entre grandes bloques de piedra que le dan a este lugar un paisaje realmente mágico e increíble que deja al visitante alucinado.

Acantilados y bloques de piedra en la Playa de las Catedrales
Cuevas en la Playa de las Catedrales

A lo largo de la visita por la playa, es necesario saltar alguna pequeña roca o meterte en alguna charca, así que es recomendable ir preparado, no se te ocurra ir en tacones o vestido de largo.

Arco en la Playa de las Catedrales

Una cosa muy importante a tener en cuenta, es que si te descuidas, con la subida de la marea, te puedes quedar atrapado en alguna cueva o entre las rocas, así que por favor, estén atento en todo momento a la evolución de la marea. Recuerdo cuando era niño a gente que se subía a alguna roca a tomar el sol y luego se despertaba rodeada de agua. Hoy está prohibido subirse a las rocas, pero sigue existiendo el riesgo de quedarse atrapado por el agua en algunas zonas de la playa si no se tiene cuidado.

Sucesión de arcos en la Playa de las Catedrales

Arcos en la Playa de las Catedrales
Arcos en la Playa de las Catedrales
Desde lo alto de los acantilados se pueden ver unas vistas espectaculares de toda la costa, y desde la Playa de las Catedrales hasta la vecina Playa de Arealonga en San Miguel de Reinante, hay un paseo de madera con varios miradores.

Vista desde los miradores del paseo de la Playa de las Catedrales
Desde el paseo también se puede bajar a otra calita cercana.

Pequeña cala al lado de la Playa de las Catedrales
Cuando visito esta zona, que es al menos una vez al año, paso el día en la vecina playa de Arealonga en San Miguel de Reinante (también bandera azul), y voy andando y viendo el paisaje por el paseo de madera hasta la vecina Playa de las Catedrales. Es un paseo muy agradable de unos 15 minutos. En Arealonga los 25 de julio se celebra un concurso internacional de castillos de arena, hacen unas figuras espectaculares.

Gruta vista desde los acantilados junto a la Playa de las Catedrales

Para comer, yo si no hace mucho sol, me llevo un bocata y como en un lugar de los acantilados donde hay como una especie de gradas naturales desde donde me quedo alelado viendo el romper de las olas contra las rocas. Pero en el día en que hice estas fotos (29 de septiembre de 2013, por cierto con un sol precioso desde la mañana hasta la noche, cosa rara por aquí), comí en el Restaurante La Yenka un menú con arroz con gambas, lubina, una ración de tarta de queso riquísima y de un tamaño muy generoso, un café y agua por 12,5 €. El restaurante tiene una terraza desde la que se ve el mar donde lógicamente cobran algo más, aunque en el comedor si te toca en las mesas al lado de las ventanas también se ve la Playa de Arealonga.
Si sólo quieres un bocata, o para tomarte una cañita o una caipirinha, te recomiendo también el bar Lusco e Fusco, justo al lado del anterior, y con una bonita terraza hacia el mar, aunque sólo abre en verano.

Para dormir, está el camping y pensión A Nosa Casa justo al lado de la Playa de Arealonga, y al lado la Pensión La Yenka. A unos metros está el Hotel A Mariña, pero ese día estaba cerrado, es posible que sólo abra en verano. De todas formas el núcleo urbano de Ribadeo está a poco más de 10 Km.

Puesta de sol en la Playa de Arealonga en San Miguel de Reinante

Muy cerca están también las playas de A Pasada y Os Castros. El acceso a esta última es flipante, bajas unas escaleras y llegas a ella pasando a través de un arco en las rocas.

La Playa de las Catedrales es también el final de la Ruta de la Costa. Es una ruta de senderismo que empieza en el parque etnográfico de O Cargadoiro en las afueras de Ribadeo y que pasa por el faro de la Isla Pancha, Rinlo y la Playa de los Castros. Es un recorrido de 15 Km que va paralelo a la costa, con preciosos paisajes, y de dificultad baja. Tarda en recorrerse unas 4 o 5 horas, y hay que tener en cuenta que es lineal, no circular, así que hay que tener planeada la vuelta al punto de partida. A lo largo de ella hay 3 castros todavía sin excavar y varias cetarias. Desde septiembre de 2014 se celebra a lo largo de esta ruta la Media Maratón Praia das Catedrais. Sale de Ribadeo y llega al aparcamiento de la playa. Es muy dura, pero el recorrido es espectacular, y el baño final en la playa impagable.

Debido a la tremenda afluencia de público en los meses de verano, a la escasa o nula educación cívica y ecológica de algunos y el consecuente deterioro del ecosistema, para proteger a la playa, la Xunta de Galicia ha tomado la polémica decisión de que a partir del 1 de julio de 2015 sólo pueda ser visitada cada día por un máximo de 4812 personas (de este número se reservará un 5% para los ayuntamientos de Ribadeo y Barreiros, un 10% para alojamientos turísticos y un 10% para el clúster turístico).
Las visitas podrán reservarse 15 días antes de la visita en internet en la página https://ascatedrais.xunta.es . En esta página nos pone también el horario de mareas (importantísimo para la visita). Los pases serán gratuitos, y cada persona puede reservar un número de 30. Una vez que se llegue a la playa habrá que mostrárselos a los vigilantes que haya a la entrada. Estos vigilantes dispondrán de algunos pases para imprevistos.
En los senderos y acantilados no habrá tope de visitas, y parece ser que hay un proyecto para ampliar las escaleras de acceso a la playa.

Después de leer esto, espero que ya estés pensando en visitar esta maravilla de la naturaleza. Te aseguro que no te va a defraudar, por mi parte, no importa las decenas de veces que la haya visitado, cada vez que vuelvo a ella me quedo boquiabierto.

domingo, 17 de noviembre de 2013

GIJÓN, CAPITAL DE LA COSTA VERDE

El 26 y 27 de octubre de 2013, aprovechando que Sita tenía que ir a hacer el examen de oposición, nos fuimos a "correr a bulixa" a 


Del examen mejor no hablar, una organización penosa. Empezó con mucho retraso, y cuando ya estaba terminado y todos lo habían entregado, aún los tuvieron secuestrados sin poder salir media hora más. Hubo gente que llegó a orinar en botellas porque no les dejaban ir al baño. Mejor olvidarlo.

Gijón es un municipio del Principado de Asturias de más de 270000 habitantes. Es conocido como la capital de la Costa Verde. Está a 27 Km de Oviedo, y el aeropuerto de Asturias está a una distancia de 40 Km. Nosotros llegamos hasta allí por la A8 (Autovía del Cantábrico), pero si por ejemplo llegáis desde el sur, podéis hacerlo por la A66 (Autovía Ruta de la Plata).

El examen fue en el Recinto Ferial Luis Adaro, justo frente al histórico Estadio Municipal El Molinón, lugar donde juega el Sporting de Gijón, y al lado del Parque de Isabel la Católica. Así que ya libres de obligaciones lo primero que vimos después de la comida fueron estos dos lugares.

El Estadio Municipal El Molinón, está situado en el Parque de Isabel la Católica, justo al lado del Río Piles. Su nombre se debe a un gran molino hidráulico que estaba en ese lugar en el momento de su construcción. Fue sede del Mundial de Fútbol de 1982, y en él también se celebran conciertos. Nosotros desgraciadamente nos quedamos con las ganas de verlo por dentro, el domingo jugaba el Sporting contra el Las Palmas, pero era demasiado tarde para nosotros que teníamos que estar en Lugo a las 20 horas.


Junto al estadio hay una estatua de una de las personas que más quiso y más lucho por el Sporting, su ex-entrenador, el tristemente fallecido Manuel Preciado. A sus pies una placa con su frase "Mañana saldrá el Sol" y con otra que es el sentir de todo el mundo: "Manolo Preciado: un hombre que hizo feliz a la gente". Y al lado un montón de placas con los nombres de todos los que colaboraron en este homenaje, más de 2900 nombres.


El Parque Isabel la Católica terminado en 1967, está en lo que antes era un terreno pantanoso lleno de mosquitos y que se restauró hasta formar este bonito lugar. Está formado por muchas especies de árboles, entre las que hay un bonito estanque y varias estatuas.


Las Dríadas, ninfas que cuidan de los árboles y los bosques

Aquí podemos encontrarnos gaviotas, patos, cisnes, fochas, pavos reales, etc, en libertad. En el aviario, hay un montón de tipos de loros, faisanes, perdices, cotorras,..., así hasta las más de 100 especies de aves que habitan en el parque. Nosotros vimos incluso ardillas trepando a unos árboles.

Estanque de los patos

Cerca del parque, yendo hacia el sur, llegamos a la famosa Playa de San Lorenzo. Es un arenal de unos 1,8 Km de longitud, con forma de concha y arena muy fina y dorada, que cuando sube la marea queda cubierta casi en su totalidad. Tiene un oleaje moderado/fuerte, por lo que siempre está plagada de surfistas.

Surfistas en la Playa de San Lorenzo, con el Cerro de Santa Catalina al fondo
 La playa cuenta con todos los servicios. En ella es frecuente ver a mucha gente jugando a volley-playa, fútbol-playa o practicando surf, kayak o windsurf. También podemos encontrar a gente haciendo figuras de arena.


En paralelo a la playa transcurre el Paseo del Muro de San Lorenzo. Lugar concurridísimo, siempre hay mucha gente paseando, gente cantando, haciendo shows de marionetas, etc. En él hay una oficina de turismo que está abierta sólo en los meses de verano.
Siguiendo la playa y el paseo, llegamos hasta la Iglesia de San Pedro, justo en el inicio de la Península de Cimadevilla. Es una iglesia del siglo XV, y enfrente están las Termas Romanas de Campo Valdés, de los siglos I y II.

Parte anterior de la Iglesia de San Pedro
Parte posterior de la Iglesia de San Pedro

El Barrio de Cimadevilla es el casco antiguo de Gijón. Está situado en la vertiente sur del Cerro de Santa Catalina, en la Península de Cimadevilla. Separa la Bahía de San Lorenzo del Puerto Deportivo. Es la parte más bohemia de la ciudad. Salvando las distancias me recordó un poco a Trastevere en Roma. Tiene un montón de pequeñas sidrerías y restaurantes de madera y piedra que forman bonitas y animadas terrazas en las plazas. Y por la noche no falta movimiento en sus pubs de ambiente y música alternativos. Si queréis más información mirad en esta web: www.gijonrockcity.com.

Sede de la Fundación Alvargonzález en Cimadevilla

En la parte norte de la península está el Parque del Cerro de Santa Catalina, en el que se encuentra el Elogio del Horizonte, escultura de hormigón de 10 metros de altura y 500 toneladas de peso, erigida en 1990 por Eduardo Chillida.


Justo al bajar del cerro nos encontramos con la Plaza del Marqués, que da por un lado al Puerto Deportivo, y por el otro a la Plaza Mayor. En esta plaza destaca el Palacio de Revillagigedo, al lado de la Colegiata de San Juan, ambos de estilo barroco.

Palacio de Revillagigedo

Frente al Palacio y a su lado están una estatua de Don Pelayo, y el Árbol de la Sidra, hecho de botellas de sidra.



En la Plaza Mayor está el Ayuntamiento. Es una plaza rectangular y empedrada a la que se puede acceder desde la Playa de San Lorenzo, desde Cimadevilla, la calle de San Bernardo o el Puerto Deportivo. Está porticada por dos lados. En ella y alrededores hay un montón de sidrerías con terrazas que hace que siempre esté abarrotado de gente.

Ayuntamiento y Plaza Mayor

En el Espigón Central de Fomento, en el puerto Deportivo hay una oficina de información turística que está abierta todo el año. Por la zona también hay muchos locales de ocio.
Siguiendo el Puerto Deportivo llegamos a la Playa de Poniente, de unos 500 metros, frente a la cual está el Museo del Ferrocarril. Después está el Acuario. Y si seguimos todavía más, llegaríamos a la Playa de Arbeyal,de aproximadamente 300 metros y que está antes del Puerto del Musel.

Desde el Puerto Deportivo hacia el sur, llegamos al centro de la ciudad, con la peatonal, comercial y concurrida calle Corrida, o el Paseo de Begoña, con sus jardines, la Iglesia de San Lorenzo, de estilo gótico, con rosetón y sus dos torres con pináculos, y el Teatro Jovellanos (antes en lo que ahora es la Biblioteca Pública), que cuenta con interesante programación a lo largo del año.

Iglesia de San Lorenzo en el Paseo de Begoña

Aproximadamente a 3 Km de Gijón, en la parroquia de Cabueñes, está la Universidad Laboral Ciudad de la Cultura. Es una hermosa construcción levantada a mediados del siglo XX. Es considerado el edificio más grande de España. Destaca su enorme patio y sobre todo su iglesia de planta elíptica (la mayor del mundo con esta forma). Posee una torre de 130 metros con un ascensor interior que lleva hasta el mirador. Es el edificio más alto del Principado de Asturias y también de España teniendo en cuenta sólo a los edificios de piedra. Como se puede ver es una obra arquitectónica de récords, y además su belleza impresiona.

Fachada principal del edificio
Patio con la iglesia y la torre

Al entrar en el complejo hay un centro de recepción de visitantes con una tienda y un punto de información. Se hacen visitas guiadas por 4,2 € (tarifa reducida de 3,1 € para grupos de más de 20 personas, niños de entre 4 y 11 años, mayores de 65 años, familias numerosas, carnet joven y personas con discapacidad acreditadas), y también subidas al mirador de la torre por 1,6 €.
En la Universidad está entre otros, el Conservatorio de Música y el Centro de Arte Dramático, y en ella se rodaron algunas películas como la Gran Aventura de Mortadelo y Filemón o Fuga de Cerebros (aquí simulaba ser la Universidad de Oxford).

DONDE NOS ALOJAMOS

Reservamos habitación con Booking en el Hotel Agüera. Es un tres estrellas que está bien situado, en la Avenida Hermanos Felgueroso, muy cerca del centro. La habitación era muy antigua, con secador de pelo en el baño, minibar, TV de plasma y en teoría insonorizada, pero se oye el ruido de la calle como si estuviese la ventana abierta, y eso que era la tercera planta. Hay también conexión wifi. La instalación eléctrica era bastante antigua, con lo que para encender las luces y la tele, tenías que ir probando en todas las llaves. Nos cobraron 50 €, lo cual me pareció excesivo para la calidad de la habitación (supongo que influiría la cantidad de gente que llegó a la ciudad ese fin de semana por las oposiciones), además lo de concederle tres estrellas me parece bastante generoso. La próxima vez que vuelva buscaré otro sitio.
El coche lo aparcamos en la misma calle. Hay zona azul, pero al ser fin de semana no nos influyó.

DONDE COMIMOS

Tras el secuestro en el examen, todo el mundo salió embalado para coger el coche, autobús o lo que fuese para volver a casa, y también para comer, con lo que todos los sitios estaban llenos. Además era muy tarde. Nosotros fuimos al Restaurante Nacho. Tenía un menú muy interesante y a muy buen precio. Tras esperar un montón de tiempo por una mesa, llegamos a ella y nos dicen que se acabó el menú. Ups! Pedimos escalopines al cabrales, que estuvieron deliciosos, pero tardaron en servirnos un montón de tiempo, y eso que a esas alturas ya casi no quedaba gente. Pero lo que más nos llamó la atención fue el pan, había un trozo que si se cae al suelo rompe alguna baldosa. Con el cabreo ya no quisimos postre ni café. En total por la comida, un agua y dos cañas nos cobraron 31 €. Muy mal.

Por la noche cenamos en Cimadevilla, en la sidrería Los Espumeros. Comimos cachopo de pollo riquísimo y una tabla de quesos asturianos, con sidra y dos cafés, todo ello por 24 €. El sitio es normalillo, pero tiene una terraza en la plaza muy agradable, y los chicos nos parecieron muy majos. La verdad es que arregló la decepción del mediodía.

Al día siguiente volvimos a comer en Cimadevilla, en una terraza en la que se estaba muy bien y desde la que se ve el Puerto Deportivo, en el Restaurante Bar Mercante, comimos de maravilla. Menú de 12 € con tres platos (tomate gratinado y ensalada tropical de primero, paella y sopa de marisco de segundo y de tercero merluza en salsa de sidra), el postre fue un helado de tarrina, y no incluía café.

Me quedé con las ganas de comer las fabes, será la próxima vez, que espero que sea en mayo para participar en la media maratón (el recorrido debe de ser precioso) y ver todo lo que no me dio tiempo en esta ocasión.

Por cierto, a finales de noviembre tiene lugar el Festival Internacional de Cine de Gijón, así que si te decides a visitar esta bonita ciudad y te apuras, aún llegas a tiempo para disfrutarlo.

viernes, 15 de noviembre de 2013

ISLA DE AROUSA

Acabamos nuestro viaje por las Rías Baixas de septiembre de 2013 visitando la Isla de Arousa.
Esta en Pontevedra, en la Ría del mismo nombre, y es el único municipio insular de Galicia. Hasta 1997 pertenecía al de Vilanova de Arousa.
Con una extensión de 7 Km2  y 36 Km de costa, de los que 11 son de playa, cuenta con una población de más de 5000 habitantes.
La isla está unida al continente por el Puente de O Vao, que fue construido en 1985 y mide 2 Km de longitud (es el más largo de Galicia y uno de los más largos de España). A los aficionados al ciclismo os sonará de la última Vuelta a España, menuda etapa de nervios se vivió aquel día.

Ría de Arousa con el Puente de O Vao al fondo
Al cruzar el puente nos llamó la atención el mogollón de gente que había practicando kitesurf.
Cogimos a la derecha, hacia la parte norte de la isla (es donde está el núcleo central de la población), y tras ir en paralelo a la playa durante algún tiempo, nos encontramos con el Muelle de Cabodeiro, para seguir luego el Camino Aguiuncho hasta llegar al puerto principal de la isla, el Puerto de Xufre.

Puerto de Xufre

El Paseo O Cantiño va a lo largo del puerto, y en él hay algunos bares y restaurantes. En uno de ellos paramos a comer. Fue en el Restaurante A Meca, Es un lugar sin ningún tipo de lujos que a pesar de la época estaba lleno de gente, por lo que a los camareros se le veía bastante estresados. Comimos Mejillones a la vinagreta y un fideuá con almejas abundantísimo y que estaba muy rico. De postre flanes de queso y de café. Bebimos unas claras y dos cafés, todo ello por 44 €.
Después dimos un paseo por el pueblo, vimos el Muelle de Chazo, bonito y más abrigado que Xufre (está en la otra cara de la isla).

Muelle de Chazo

La oficina de turismo está en una antigua fábrica de conservas, en la misma plaza que el ayuntamiento, pero estaba cerrada.
En el lugar llamado Con do Forno, hay una estatua de Cristo a la que llaman "O Santo" y desde allí hay muy buenas vistas de la Ría de Arousa y de la isla.
Luego fuimos a Punta Cabalo, donde está el faro. Es un lugar precioso, el faro está rodeado de grandes piedras erosionadas por la acción del viento y las mareas con curiosas formas, y desde allí hay unas bonitas vistas de la Ría. Hoy el faro es un restaurante, y al lado hay una bonita calita.

Faro en Punta Cabalo

 Desde allí se puede ver también un montón de bateas (estructuras flotantes para la cría de moluscos), hay casi 400 en la Ría, y es uno de los principales medios de vida de los pobladores de la isla.

Bateas en la Ría de Arousa

A pocos metros está la paradisíaca playa de Area de Secada. Es una hermosísima playa de 420 metros y fina arena, y rodeada de bosque, por lo que no falta sitio donde descansar a la sombra. Se respira paz y naturaleza por todos lados.

Playa de Area de Secada y Punta Cabalo al fondo

Como playa poseedora de bandera azul, cuenta con todos los servicios, y junto a ella hay un bonito y relajante paseo que recorre el entorno de dunas que la rodea, y que nos lleva hasta otras pequeñas calitas. De verdad que es para no perdérsela.

Paseo en la Playa de Area de Secada

Con este paisaje increíble todavía en la retina nos fuimos a la parte sur de la isla, y lo que nos esperaba allí no le iba a la zaga, el Parque Natural de Carreirón, declarado por la Unión Europea parque natural y zona especial para la protección de aves. En el anidan y descansan muchas aves durante su migración, de hecho hay dos casetas desde las que se pueden observar.
Antes de llegar al parque se puede ver un molino de mareas de gran importancia etnográfica, y también hay varias playas (en la isla hay unas 30).
En esta zona sur están también los dos campings de la isla, Campin el Edén y Camping Salinas, los dos en primera línea de playa.
El Parque Carreirón está compuesto de un enorme pinar recorrido por caminos perfectos para pasear, correr, sentarse a leer y relajarse mientras vamos viendo marismas, dunas y preciosas y solitarias calitas de blanca arena y aguas transparentes.

Cala en el Parque Natural de Carreirón

Las puestas de sol aquí son espectaculares

Puesta de sol en el Parque Natural de Carreirón

La isla es un paraíso natural que aún no ha sido devorada por el turismo, de hecho la oferta hotelera no es muy grande, aunque cada vez hay más alquiler de apartamentos para vacaciones.
Es un lugar tranquilo y perfecto para disfrutar del mar, del Sol y de la naturaleza, además por supuesto de la fantástica gastronomía de la zona. También se pueden practicar deportes como el piragüismo, la vela, surf, windsurf, kitesurf, esquí acuático y submarinismo, o ver las regatas de dornas (embarcación tradicional de la isla).

En resumen, una joya a la que espero no tardar en volver.